La Guillotina Eléctrica

Ahora en www.guillotinaelectrica.com

Echando a rodar… cabezas

with 4 comments

Saludos a todos y todas!

Bienvenidos a esta humilde casa, de luces y sombras, desde la cual este usuario de esta grán cárcel – o democracia – que es Internet va a tratar de hacer el uso más correcto posible de la arma que ha caido en sus manos:

    La Guillotina Eléctrica

La guillotina fue uno de los higienizadores sociales más dinámicos en los convulsos tiempos de la Revolución Francesa, a la que deberíamos llamar Papá, de lo inmersos que seguimos en su legado. En manos de algunos iluminados, el artefacto – madera, metal, cuerda, no más – se convirtió en un arma brutal, llegando a sobrepasarse y hacer solomillo de algunas insignes cabezas que no lo merecían.

La guillotina eléctrica no es más que una genial idea del dramaturgo Valle-Inclán. Max Estrella y el obrero barcelonés la quieren en la Puerta del Sol, para juzgar en una nueva conflagración de sangre y odio a los patronos. Ahora nos ponen una pantalla gigante para ver el mundial.

Una guillotina eléctrica se me antoja como la única guillotina posible en nuestros días de electrodependencia. Existen, las he visto en una empresa impresora y encuadernadora. Toda una decepción ver su afilada cuchilla – aún conservando esa forma diagonal en su borde cortante – dedicada tan sólo a perforar carne y hueso de nuevos libros, nuevas ediciones de material bastante malo. Eso no era la Guillotina Eléctrica de Valle-Inclán. Eso era una guillotina electrificada. Había que revisar el concepto.

    La Guillotina Eléctrica ya no mata, sólo corta. Sigue siendo un aparato hostil y afilado. Lo que ha cambiado es que lo que corta es intangible. Por eso ataca, pero no mata. Hiere, pero la herida no sangra. La Guillotina Eléctrica no es mi propiedad, es la de todo ciudadano activo, es la de todo usuario de la red, es la de todo ser consciente y libre que habla, piensa y, sobre todo, protesta ante lo que no le gusta. El mayor valor de la red es estar aquí para ayudarnos a ello.

Estamos inmersos en el debate del periodismo 3.0, del futuro de la sociedad de la información, del posmodernismo. En la lucha de las ideas entre una derecha e izquierda descabezadas por igual. En la dura resaca del siglo XX. Ensimismados en los intentos de interpretación de cómo las nuevas tecnologías – muy especialmente internet – están cambiando nuestra sociedad. Intentando discernir qué es eso de “nuestra sociedad”. Preguntándonos qué es la globalización. Preguntándonos por la democracia. Cambiando de unas ataduras a las siguientes, en busca de algo llamado libertad.
Con más incertidumbre que nunca.

    La guillotina no viene a dar una respuesta, pero sí a cortar mucho papel (digital). Como es eléctrica, viaja a toda velocidad y su tijeretazo puede llegar más lejos. Esto no es más que el blog – la guillotina – de uno más, estudiante de periodismo (preguntón) zaragozano de nacimiento, soriano de adopción, madrileño de residencia, internauta, declarado “de izquierdas” (si le queda algún valor a la división traída por Papá) y, en sus ratos libres, bajista.

Que ustedes lo disfruten!!

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Written by guillotina

agosto 20, 2006 a 5:43 pm

Publicado en General

4 comentarios

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  1. Pues a darle vidilla al asunto, contradicción por otra parte pues estrenando el aparato tratare de hacer rodar un par de cabezas… virtuales, claro.
    Casi recién llegado de Londres y aun con el regustillo anglosajón entre los dientes –algo más que té y lluvia- os quiero contar una afilada ideica de estas.
    Como algunos sabéis, la idea del viaje era encontrar trabajo y aprender inglés. Para alguien como yo se trataba de hacer una especie de tour “vive la vida” con el mismísimo Caronte: un parque temático capitalista con todos los elementos indispensables.
    Por suerte, el primer objetivo del viaje ha sido intransitable, hasta cierto punto, por lo que la vivencia se estacionó en un cruce de contradicciones: ¿Dónde queda el tiempo libre cuando no hay tiempo ocupado? En la búsqueda de un empleo que en realidad no necesitas te sitúas en una especie de clase entre el obrero inmigrante y el estúpido burgués, pasando por la peor clase de todas, la del turista.
    Deambulando por Londres, intercalando entrega de currículum y visita a museo he podido distanciarme lo suficiente para poder analizar un poquito estos especimenes, los turistas, reales habitantes de Londres en Verano.
    ¿Por qué nos gustan tan poco? Con sus cámaras de fotos, con sus mapas, con sus sombreros con torres de Londres gigantes… ¿Por qué –incluso cuando vienen a valorar y disfrutar nuestra cultura- nos cuenta tanto decir guiri sin ese tono a caballo entre el asquillo y la vergüenza ajena? (recordad: calcetines con chanclas)
    ¿Se trata de una defensa de nuestra identidad frente al ataque bárbaro? Ni de coña. ¿Algo ligado a la atmósfera que los envuelve? Tal vez vayan por ahí los tiros: la atmósfera del comercio; ¿y lo que se vende? la identidad o el valor de nuestro espacio o el espacio mismo.-Si acaso fuera eso-. Lo que se les vende, lo que se nos vende, es nada. Pero con un sellito con la bandera, un llavero y un tiquet que puedas pegar rasgado junto a la foto de rigor: los elementos necesarios para maquillar la nada de identidad y valor de un espacio concreto. Y es posible que este proceso vacío, de compra venta, sea lo que nos moleste; una estafa en la que o somos los estafados o somos la estafa, pues no olvidemos que nosotros mismos somos vendidos en el pack “cultura española”.
    Pero vayamos a la foto de rigor, uno de los elementos más maravillosos del guiñol de los turistas. Estamos en los Campos Elisios, en Trafalgar Square o en la Plaza de la Independencia. Nuestro padre nos dice “venga chicos, vamos a sacar una foto”, “sonreíd”, sonreímos, flash: Una familia con un monumento. Otra familia con el monumento. Avanzamos, “esperad, vamos a sacar otra aquí, se ve diferente”, esta vez no se sonríe, la cara posa muerta, en realidad, la persona esta considerablemente muerta, no se mueve, no piensa: flash.
    ¿Para qué?
    -Verás, Carlos, se trata de algo representativo de la ciudad.
    ¿Nos representa? ¿La puerta de Alcalá tiene algo que ver con nosotros? ¿Cuantas personas que viven en Madrid han ido expresamente a verla? ¿Qué representan esos monumentos? ¿Qué simbolizan? Imágenes arrolladas por la repetición, saturadas por la sobre-impresión en miles de postales iguales con fondos que varían, nocturnos, de tormenta, atardeceres, recortados, “mira estos, salen tetas”…
    -Es algo emblemático.
    Está bien, pero ¿nos aportan algo?, ¿nos acercan algo a la ciudad que estamos visitando? ¿Qué valor tienen? ¿No es más madrileño cualquier tasquilla cutre?
    -Hombre, no vas a ir a Londres y no visitar la torre de Londres…
    De hecho, animo a hacerlo.
    Pero el caso es que vamos, y nos fotografiamos. Tal vez sería mas fácil y cómodo elaborar una pegatina de la familia y pegarla en todas las imágenes de los paquetes de postales que se venden por un módico precio, de todas maneras todos salimos mas o menos iguales. Pero no, y lo cierto, es que le encuentro bastante sentido: es la prueba, “hemos estado allí”, se ha pagado y se necesita el tiquet, y esta imagen engloba toda la experiencia, es emblemática, es un símbolo, pero un símbolo vacío; otro más en el universo de los símbolos vacíos de la sociedad del consumo. Se ha prostituido el valor de las palabras, por qué no meter los monumentos, las ciudades, todas las culturas al saco con dientes del mercado, el gran aspirador de significados. Si entendemos viajar como una forma de acercarse a un lugar, una forma de conocimiento, una experiencia humana, cuidado, cuidado con el turismo, porque tras mirar el mapa coloreado de la guía no será difícil obviar todos esos bloques de gris parduzco y quedarnos con los lila con tres estrellas (imprescindibles), dejar ahí nuestro dinero y en las multinacionales, que tienen el valor de anunciarse también en la guías; recorrer de punta a punta una ciudad inexistente, irreal, vacía, pero con símbolos para que no te pierdas y salidas de emergencia. Llevemos cuidado con llenar nuestras vacaciones de nada, ser forzados a tragar nada, tan difícil de digerir, para luego continuar nuestro año con el mismo sinsabor en nuestras bocas, en el sinsentido de vidas, mas preocupadas que ocupadas, sumergidas en el vacío de un sistema enfermo.
    Saquemos la lengua, aunque sea, la próxima vez que estemos entre una cámara de fotos y un monumento y compartamos el chiste de nuestro entorno absurdo, tal vez así recordemos, por que la nada se olvida fácilmente, y se llena de polvo, junto a los álbumes guardados en cajones remotos de nuestras casas.

    Vacaciones

    agosto 21, 2006 at 2:00 am

  2. Un aplauso. Vaya guillotinazo eléctrico te acabas de sacudir.

    Un detalle divertido, que aporta poco pero que es curioso. EN mi reciente viaje a turquía sentí mas o menos – menos elaborado, desde luego – el pensamiento o ideas que nos expones, esa trashumancia turística tan en auge. Lo sentí cada vez que iba a un monumento, ciudad en ruinas, museo… y es que, en turco, entrada se escribe GIRIS y se pronuncia GUIRIS (con la ese con rabo, que no la tengo en este teclado.

    Podeis imaginar lo ironico de ver al rebaño de turistas – gorras de colores vivos, pantalones cortos, sandalias con calcetines (todos los de las sandalias nórdicos, huelga decirlo), mochilas, gafas de sol – entrando por una puerta coronada por el susodico cartel de GIRIS y , a veces, una flecha. Unas risas. Pero malo cuando me descubría pasando yo también por debajo de la flecha que, acusadora, me señalaba.

    Un saludo, Carlos. Vente a doblar pijamas a sopria qe aun cogen gente en mi fabrica….

    guillotina

    agosto 21, 2006 at 11:40 am

  3. Hola!

    Esto ha sido algo que me ha chocado mucho y sentido la necesidad de darlo a conocer a cuantos mas mejor.

    Os mando directamente a la pagina de diplomaturas de la carlosIII, la de ciencias empresariales.
    http://www.uc3m.es/uc3m/gral/ES/ESCU/escud50.html

    Fijaros atentamente en la mascotita nueva que tienen. Creo que se ve claramente.
    La pública invasión de lo público. Sin cortarse un pelo!

    Public invasion de lo publico

    agosto 25, 2006 at 7:14 pm

  4. […] El 20 de Agosto nacía este blog, de mano de este humilde internauta que, la verdad, se peleaba bastante con el rss, con el wordpress y las plantillas desde días antes. […]


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