Saludos a todos y todas!
Bienvenidos a esta humilde casa, de luces y sombras, desde la cual este usuario de esta grán cárcel – o democracia – que es Internet va a tratar de hacer el uso más correcto posible de la arma que ha caido en sus manos:
La Guillotina Eléctrica
La guillotina fue uno de los higienizadores sociales más dinámicos en los convulsos tiempos de la Revolución Francesa, a la que deberíamos llamar Papá, de lo inmersos que seguimos en su legado. En manos de algunos iluminados, el artefacto – madera, metal, cuerda, no más – se convirtió en un arma brutal, llegando a sobrepasarse y hacer solomillo de algunas insignes cabezas que no lo merecían.
La guillotina eléctrica no es más que una genial idea del dramaturgo Valle-Inclán. Max Estrella y el obrero barcelonés la quieren en la Puerta del Sol, para juzgar en una nueva conflagración de sangre y odio a los patronos. Ahora nos ponen una pantalla gigante para ver el mundial.
Una guillotina eléctrica se me antoja como la única guillotina posible en nuestros días de electrodependencia. Existen, las he visto en una empresa impresora y encuadernadora. Toda una decepción ver su afilada cuchilla – aún conservando esa forma diagonal en su borde cortante – dedicada tan sólo a perforar carne y hueso de nuevos libros, nuevas ediciones de material bastante malo. Eso no era la Guillotina Eléctrica de Valle-Inclán. Eso era una guillotina electrificada. Había que revisar el concepto.
La Guillotina Eléctrica ya no mata, sólo corta. Sigue siendo un aparato hostil y afilado. Lo que ha cambiado es que lo que corta es intangible. Por eso ataca, pero no mata. Hiere, pero la herida no sangra. La Guillotina Eléctrica no es mi propiedad, es la de todo ciudadano activo, es la de todo usuario de la red, es la de todo ser consciente y libre que habla, piensa y, sobre todo, protesta ante lo que no le gusta. El mayor valor de la red es estar aquí para ayudarnos a ello.
Estamos inmersos en el debate del periodismo 3.0, del futuro de la sociedad de la información, del posmodernismo. En la lucha de las ideas entre una derecha e izquierda descabezadas por igual. En la dura resaca del siglo XX. Ensimismados en los intentos de interpretación de cómo las nuevas tecnologías – muy especialmente internet – están cambiando nuestra sociedad. Intentando discernir qué es eso de “nuestra sociedad”. Preguntándonos qué es la globalización. Preguntándonos por la democracia. Cambiando de unas ataduras a las siguientes, en busca de algo llamado libertad.
Con más incertidumbre que nunca.
La guillotina no viene a dar una respuesta, pero sí a cortar mucho papel (digital). Como es eléctrica, viaja a toda velocidad y su tijeretazo puede llegar más lejos. Esto no es más que el blog – la guillotina – de uno más, estudiante de periodismo (preguntón) zaragozano de nacimiento, soriano de adopción, madrileño de residencia, internauta, declarado “de izquierdas” (si le queda algún valor a la división traída por Papá) y, en sus ratos libres, bajista.
Que ustedes lo disfruten!!










pienso qudadadxvx e es un gran es una crueldad de giilotoinadjwciqbcinbdiqbciqbciq jduqbcyu
tiene buena pinta
Casi que estoy de acuerdo con nico, y añado questaijdoiaujosijoaij`POLDkñdaskñguay
me gusto esto. por k yo estudio arte grafica y la cosa que hay aqui me gusto porque tienes mucho infomacion